domingo, 2 de agosto de 2015

Espejo Río

La corriente del río yace en las pupilas heladas, en las mansas aguas de un espejo roto.

Cómo cáscaras los años de una sola vez
se han vuelto tierra lejana, el retorno del paso de mis sombras se ha vuelto sombra…


El vivirse en la distancia señas de un tiempo perdido
Han calado la compasión, de un profundo espacio donde habita mi sangre.

En el manso de los atardeceres…
la búsqueda implacable de ojos que ya no miran

El silencio… llave sepulcral de puertas con lámparas que aún no encienden


En ese canto tejo la red de una voz que no es mía!


Nora E. D'Agostino Lugones

Sonido de Otoño



Sonido de Otoño

Alguna vez sentí esa mirada perdida en el silencio de la tormenta. Alguna vez la ausencia palideció como se desgranan las flores bajo el fantasmal otoño. Alguna vez el zumbido de la sangre tembló bajo la sal de mi boca. Alguna vez fue lejos mi pájaro que llora. Alguna vez fui madrugada, sombría onda en la profunda caricia de una inocencia que lleva la tarde de mis años. Alguna vez fui la pieza concebida bajo la mirada del viento

La Llave





La llave del mundo que palpito ha sembrado una semilla en el crepitar de un sonido sin sonido. No hay palabras en la estética que bendice el fuego. La escritura de un alfabeto que aún no concibo mudo, interminable, profundo donde moran las criaturas vibrantes del espacio. No hay temperatura donde reina la gestación del sosiego. No hay disimulo en la creación en la gravidez del encuentro. No hay nota ya en mí es la sagrada conjetura del Universo; sólo silencio. 

Tiempo


Tiempo




Tiempo


Tiempo en el tiempo
Hilo con el que se cose/coce
el suspicaz entramado
de los versos
Tiempo anacrónico
Descansado del cuerpo
Tiempo del desgrane
En la semilla del pensamiento
Tiempo límpido
Tiempo vivido, tiempo perdido

Tiempo del alma donde 
No hay tiempo.

Nora E. D'Agostino Lugones