viernes, 28 de agosto de 2015

Tarde





Son los rastros prófugos de la tarde
A cada hora/ hora del descanso
Muere la sed en una lágrima
El silencio que solapa mis pisadas
Tal vez he caído
Tal vez he creído mirar
Mirar un cielo de paz


Nora E. D’Agostino Lugones

Océano




Así mi alma, se alineó en el océano de gritos
Era una sustancia de adentro, sin aristas, con vacíos
Un alado vértice que perdía, su cosa muerta
Era la esencia enrarecida que se leía y leía
Así mi alma, perdió su rumbo
Rozó mares, ríos, navegó hasta estallar
Así mi alma sondeo
El profundo abismal dónde 
cuelgan las palabras
que se unen
Intentó unir el espejo
de las sombras
Intentó unir el reloj de la carne

Nora E. D'Agostino Lugones